En estos días de fiestas, es muy común el intercambio de regalo, los niños piden sus regalos, y los adultos intercambian presentes como una muestra de amor a sus semejantes. En estos días uno se acuerda como cuando uno era pequeño y los padres nos empezaban a interrogar sobre preguntas que les dieran una idea de que nos podrían regalar y nosotros vinculando las consultas con la fecha, empezamos a enumerar los regalos que deseábamos obtener; era un día donde la felicidad del niño se satisfacía y la de los padres al ver la sonrisa de su hijo, los llenaba ampliamente.

Han pasado tantos años y se sigue repitiendo las mismas escenas en todas las familias que me rodean, la televisión me bombardea con anuncios de las mejores ofertas y regalos para ese ser querido, donde negar que uno, aunque es esquivo a esas fechas termina sucumbiendo y termina comprando el regalo a ese ser especial que uno tiene; siempre habrá a quien regalar algo.

Pero hoy rememorando esos recuerdos de infancia, me puse a soñar, y me hice la pregunta ¿ Que le pediría de regalo a Papa Noel o los reyes magos?., empecé a soñar y a imaginarme tomando un vuelo de esos que uno quisiera realizar una vez en su vida, el carro y la casa que añora, uff enumerar todo lo que uno desea en su vida, da para acumular horas soñando. Pero luego de los deseos materiales que uno siempre tendrá, me puse a analizar que deseo pudiera pedir que me permita ser feliz a mi y a la mayor cantidad de amistades; y que a la larga nunca más recurra a un deseo. Luego de unos cuantos minutos y di con el regalo ideal “Deseo que no se necesiten más los milagros”; y muchos dirán y que deseo es ese. La respuesta es que al no desear más milagros, eso quisiera decir que no necesitaríamos depositar nuestra confianza en un ente(Dios) o a la misma Suerte ya que esa felicidad se logro y cada uno encontró esa felicidad, significa que estamos conformes con lo que somos, lo que tenemos en donde las necesidades tanto físicas, espirituales y materiales están satisfechas.

Aunque este pedido entraría en una contradicción porque se lo pediría a Papa Noel o Reyes Magos seres inexistentes, pero que evocan la entrega de felicidad y de compartir y capaces de cumplir deseo, y bueno si de soñar se trata, pongámonos en la labor y soñemos aunque pequemos de ingenuos.

Otro de las cosas que me sorprenden, es el amor que existe en las personas que lo guardamos solo para fechas importantes y lo lanzamos como si dijéramos, demuestra tu amor que tienen solo ese día y esas 24 horas hacemos saber a ese ser querido que sigue presente, pero si esa persona la queremos por que no se lo hacemos saber de forma diaria y no que nos lo dicta un calendario que pone las fechas que se debe celebrar, tales como cumpleaños, día de la madre, día del padre, 14 de febrero, navidad; etc; a veces me pregunto si es necesario buscarle una razón o inventar historias para poder celebrar que seguimos juntos, que nos queremos, o la necesidad de dar un abrazo o un beso solo porque nos nace.

Es necesario empezar a eliminar esas fechas dictaminadas por nuestros calendarios y pasen a ser una rutina de nosotros, que nos nazca regalar un presente, dar una muestra de amor y cariño a ese ser querido; la mejor forma es que se haga cotidiano y convertirlo en rutina como comer y dormir; porque así como el cuerpo solicita esas acciones fisiológicas, el cuerpo necesita sentirse querido, un abrazo o un beso aunque no lo reconozcamos nos hace sentir mejor; es necesario que dejemos las muestras de amor que se basen solo en superficialidades, que son promocionados por los medios, y nos vayamos a valorar los verdaderos regalos que nos ofrece la vida; por que las cosas más valiosas, como el beso de la persona amada, la visita de ese familiar que nos regalo los mejores recuerdos de la infancia, o ese abrazo o presencia de ese amigo que es tu hermano; son momentos que no tienen precio; y no los vas a comprar por todo el oro del mundo.

Dejemos el egoísmo con nosotros mismo y querámonos más y tengamos mayor amor propio para poder imponer nuestros sentimientos a lo que se considera cotidiano y establecido. Hay que vivir y amar la vida, que un abrazo, un beso y una caricia no se compra ni se vende, es algo gratis pero el que lo siente, se sentirá el hombre o mujer más querid@ del mundo y el más valios@.
Amaru Samanamú Zilbert

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