Hay cosas que el ser humano no asimila y nunca lo hará, aunque es un proceso natural, así como uno nace, se desarrolla y realiza los procesos fisiológicos, también le llegara la hora de su partida, la hora de dejar el mundo y decirle adiós a los suyos.

Esa sensación de partida conocido como muerte, es un proceso doloroso para la familia, y para la persona que lo vive es un sentimiento de miedo a este momento que se le presenta, porque aunque uno no le tenga temor a la muerte sentirá mucha intriga por ese proceso y abundara la pena por dejar a los suyos y sentirse que no lo podrá acompañar más.

Cuando uno deja este mundo terrenal, ya sea de forma prematura o por muerte natural, las personas se acercan a la persona ya fallecida y le rebrotan sentimientos de amor y encumbran a la persona, resaltando sus valores sus buenas acciones; una madre lo colocara como su mejor hijo, igual los amigos como su mejor socio. El motivo de refrendar el amor mitificando a la persona es bueno porque por primera vez dejamos de lado todo lo que ensombrece a la persona y caracterizamos sus buenas acciones

Esas buenas acciones que muchas veces hubiera querido esa persona que se lo dijeran cuando estaba en cuerpo presente y no se lo dijimos y a hora todo los presenten empiezan a recordarlo y golpearse el pecho y decir porque no se lo dije en vida

Desde la vida hasta el fin de nuestra existencia es como un reloj de arena que se voltea desde que abre los ojos ese pequeño bebe, es un inicio donde el infante empezara a relacionarse con familiares, luego con amigos y seguirá su proceso en todo su periodo, en los que paralelamente seguirá su proceso de autorrealización. En dicho proceso se encontrara con las personas que le ayudaran a conformar el ser que es, y podrán reconfortar su autoestima o en otros casos menoscabarlo. Pero todo esto es un proceso natural y a veces depende mucho en lo que la persona se logra convertir en su futuro próximo.

Es en esta mezcla entre autorrealización personal y relación con los seres queridos que el humano debe buscar un equilibrio, en los que en muchos casos perdemos el norte priorizando más la autorrealización personal, ya sea ocupando el tiempo en la búsqueda de la satisfacción económica o material y a veces minimizando los momentos del compartir y por ende el valor que se merece a las personas que tenemos al lado.

A veces dejamos esos momentos a compartir a fechas señaladas, como cumpleaños del susodicho, o festejos generales, como año nuevo, navidad o visitas en vacaciones. Pero este marcaje a demostrar el amor dependiendo de solo fechas señaladas y a veces la carga de culpa con regalos suntuosos, es muy deprimente. Ya que uno oportunidad a compartir que se reduce a unos cuantos días al año es algo muy exiguo para una persona que compartió gran parte de su formación, como los familiares cercanos.

Es por eso que es necesario desmarcarse de festejos aunado a fecha calendario y dejar rienda suelta en lo que el trabajo lo amerite a convertir ese festejo en algo más cotidiano y haciendo de ese festejo como cumpleaños una extensión de festejos que nunca termine, dando con ello una muestra del cariño que se le tiene. Ese compartir a diario y dándole el valor que se merece a las personas no solo es retribuirle con cariño todo el esfuerzo que dieron, porque nadie va a negar que no hay mayor esfuerzo en caso de la madre en darle vida a uno. Esta acción de dar cariño es una manera de pisar tierra y darle el verdadero valor de la vida sobre lo material, que no esta mal que uno desee prosperar económicamente, y aunque el dinero de felicidad, eso dinero no comprara cariño, amor, amigos, y menos el amor de los padres. Ese compartir ayudará directamente a uno porque se sentirá reconfortado y ayudara al prójimo por que le ayudaras a sentirse querido.

Y aunque se entiende que a veces esas cosas de compartir a diario es algo complejo con la vida, que se dice moderna, donde cada día es una lucha por la rapidez, vida acelerada y con poco tiempo libre para el disfrute. Es necesario reflexionar y  buscarnos cada vez que se pueda un tiempo para compartir con ese ser querido, igualmente esa persona también tuvo que trabajar pero supo equilibrar su vida, y entiende que hay momentos donde no se podrán comunicar pero entenderá que uno hace el mayor esfuerzo por hacerlo.

Hace poco mas de cinco años que vi partir a mi abuela, hecho que me entristeció mucho, ya que formo parte de mi formación hasta que tuve que irme del país para buscar un futuro y bueno siempre que pude iba a verla , hasta que por cosas de la vida una enfermedad llevo a tan fatal destino.

En sus últimos momentos tuve la oportunidad de compartir con ella y verla como se desencadenaba tan triste desenlace, que cuando sucedió me dio pena porque sentí que no pude compartir el tiempo debido y por cosas de la vida no pude estar años anteriores y uno se queda con una carga de culpa.

Pero luego de meses me di cuenta que ella nunca se fue, esas imágenes de sus últimos momentos que llenaron mi mente, empezaron a cambiar a los lindos recuerdos que tuve con ella , en mi infancia cuando me decía que quería comer y me lo preparaba, o cuando me sacaba a pasear. Esos recuerdos empezaron a abundar mi mente y sentí que esa persona no se había ido.

Comprendí que la muerte no debe ser una despedida, porque ella en su periodo de vida nos ayudo a formarnos, y cuando la necesitábamos siempre estaba ahí presente , borrando a veces las distancias geográficas, por lo que este adiós no es mas que Nos vemos, porque esa persona nos dejara en vida presente , pero pasará a estar en nuestra conciencia, sus consejos cada cierto tiempo retumbaran nuestros pensamientos, los recuerdos con ellos pasaran por generación a ser un cuento para los hijos y nietos, esa persona paso a ser inmortal

Es por ello que esta etapa triste que toda persona vivirá, sin importar clase social, será un momento para que uno piense y empiece a analizar a esa persona que tuvo al lado durante tanto tiempo y decir, en caso de que no estuvo presente , ahora si te tendré presente, ahora si formaras parte de mi, y en caso de que siempre estuvo con el, no habrá carga del culpa y esto solo reforzara y fortalecerá el cariño que se tuvo.

Y como decía es un nos vemos por que así como le paso a ella le pasara toda persona, en un futuro nos tocará dar el paso a nosotros y bueno capaz uno no sabe nos volvamos a encontrar.

Nadie sabe lo que hay luego de la muerte, pero creo que antes de esa larga espera para reencontrarnos es momento que en plena vida sepamos darle valor a esa persona que tenemos, y así no arrepentirnos a futuro.

El sepelio o funeral es una acción que la persona no lo vera, ni disfrutará, por que es acción de culpa de uno, es mejor que ese festejo sea en vida presente celebrando cualquier cosa , eso no importa , la cosa es vivir con ella.Por eso quiere, ama a los seres queridos, por que eso será la unión mas fuerte que uno tendrá, y ese amor que uno recibe es la única forma de alcanzar la inmortalidad

En este día le mando un saludo a mi abuela desde donde este y a todas esas personas que dejaron esta vida terrenal para pasar a vivir e nosotros; y sobre las personas que se encuentran en un momento de despedida con su ser querido, dígase madre, abuela hermano o hijos, es un momento para poder decirle cuanto lo quieren y decirle lo feliz que los hizo pasar en vida. Nunca es tarde para mostrar amor hacia el otro, la vida comprende un periodo corto, por lo que no podemos ensombrecerlo de tristezas y de recuerdos negativos, inmortalicemos a nuestros seres queridos. Esos seres son personas que nos acompañaron y fueron pasajeros en este tren que se llama vida, aunque bajen en estaciones distintas fueron el pasajero del lado que nos escucho, aconsejo y nos dio su hombro para apoyarnos y nos ayudaron a ser la persona que somos, un granito de lo que somos le debemos a ellos, por lo que hagamos un favor y tengamos a esa persona siempre en la memoria, y cada vez que nos acordemos esbocemos una sonrisa y un lindo recuerdo.

Amaru Samanamú Zilbert

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