Los ánimos están caldeados, empezaron los ataques en ambas direcciones, nos dijimos cosas que nos golpeaban en lo más profundo de nuestro ser; nos dimos un momento de libertad de expresión pero generó una herida que provoco una hemorragia incontrolable.
El ambiente se tenso tanto que ni el cuchillo más filudo lo podría cortar. No entiendo por qué empezó la discusión , seguro una mala palabra o un mal comportamiento pero porque hemos llegado a esto, como pudimos decirnos esas cosas, porque tanta maldad guardada brotaba sin razón y nos hicimos un daño irreparable.
Cuando hay amor, todo se soluciona, pero ese sentimiento nunca se presentó, solo contábamos con la presencia del orgullo y realizó su mejor obra y acabo en unos minutos con todo lo que se había construido. Luego de esa noche, cada uno cogió su propio camino, ya no había un nosotros, un te acompaño; ahora solo eran dos seres que tomaban direcciones opuestas en sus vidas, esa conversación que podría dar paso a un perdón, solo quedaba en discusión; fue el punto final a algo.
En ese momento dimos la vuelta a la pagina de nuestras vidas de forma brusca,no hubo final feliz. Nuestro futuro empezaba a construir la primeras líneas de un nuevo capitulo pero sin sus personajes principales, nuestros destinos se alejaron y nunca se volvieron a unir. Esa noche en medio de la neblina,los pasos que siempre encontraban su camino al abrazarnos, ahora se estaba alejando, y dejaba una estela de tristeza, ya esos pasos que nos acercaban se borró y el camino hacia ti desapareció para no volver a encontrarte; eras ese tesoro perdido que volví a extraviarlo.
Ahora tenerte en el recuerdo e imaginar que hubiera pasado si hubiera usado la palabra PERDON, esa palabra tan corta y sencilla, pero tan difícil y pesada en la boca de uno. Porque era tan difícil decir perdón, y evadir así noches de sufrimiento y desvelos. Porque no decir perdón y evadir recordarte en toda acción, eras tan parte de mí que toda acción tenía tu presencia, la canción me hablaba de ti, los olores me sabían a ti, extrañaba cada centímetro de ti. Era una agonía en vida lo que vivía. Que incompresible es la vida cuando la falta de una palabra te puede marca un destino.
El orgullo con el amor no caza y no poder entenderlo en su momento marco nuestro futuro: Señor orgullo no volveré a dejar que usted se interponga sobre el amor, el amor debe gritar siempre más fuerte y si en un momento el orgullo se vuelve a anteponer, ahí debe aparecer la PALABRA para tumbarlo.
La vida se construye con experiencias y lecciones y no podemos permitir que se sigan cometiendo más errores en temas de amor, porque venimos a vivir de la vida y no para sufrir con ella
Amaru Samanamú Zilbert

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