Se acabo la ilusión que había creado a tu alrededor, se desplomó como un castillo de naipes cual mal movimiento desmorona esa torre que tanto costo levantar. Ya nada podrá reconstruir esa torre, su estrepitosa caída no dejo paso a que ningún cimiento quede en pie.

Cuanto tiempo me llevo levantar esa torre, cuantas horas de dedicación, esfuerzo, preocupación por su estado, horas de mi vida-que diré horas, años para ser exactos- pero todo fue por gusto.Mucho cuidado y todo fue en vano, estaba destinado al fracaso, se desplomo una torre que nunca debía haber levantado.

Todo se construyo con pinzas, no había motivo porque creer que lo que se estaba levantando iba a durar. La menor equivocación iba a tumbar este frankestein que construí, pero igual seguía alimentando esa torre más por la ilusión que el tiempo arreglara el estropicio y le diera forma a esa rareza, pero al final el tiempo me golpeo con la realidad y me dijo que la realidad no era la que me imaginaba: ¡ eso que levantas es un algo pero que no va a ser nada de lo que esperas!.

Ese algo que se levanto por mi impulso como una espuma,ahora se esfumo,la realidad me demostró que la vida es una novela en donde el final feliz esta muy lejos de ser, y en cambio el conflicto y ese final abierto se convierte en nuestro destino. Esta etapa nueva es un momento de reflexión en donde debo hacerme una pregunta crucial,que se base en definir si este proceso es un momento de volver a levantar ese castillo pero con cimientos sólidos que no permita que nadie lo tumbe, o en cambio es momento de buscar otro personaje que nos acompañe y apoye a construir un nuevo castillo de naipes.

Donde esta la respuesta de esa interrogante, necesito pistas de lo que debo realizar o será que las pruebas están a la vista pero no quiero ver el final de esta historia y me aferro a alguna ilusión que me permita seguir creyendo en ese sentimiento que se llama amor, que me sigue siendo esquivo y no ha logrado tocar mi puerta.

La sensación de desconcierto y de frustración abordan mi ser, no paro de hacerme preguntas y lamentarme por esta situación que vivo. Cuando será el momento que pueda dejar de lado esos sentimientos y dar paso a una nueva persona que a lo mejor, no ha dejado de mandarme pistas pero he sido un ciego aferrado a un pasado ficticio y no me doy cuenta de las señales de la vida, que a lo mejor me traigan otro personaje mucho mejor que la actual.

Al comienzo, esa nueva persona es probable que no genere en mí esa misma ilusión de ese pasado reciente y me cueste reemplazarlo, pero porque no intentarlo. La vida se escribe con vivencias, y en ese apartado, es necesario empezar a construir nuevas historias y empezar a levantar otra nueva torre que capaz pueda resistir los nuevos abarates que la vida nos depara. A lo mejor no es una torre de naipes y se vuelve una torre en donde podremos depositar ese amor compartido que sentiremos y podremos creer de nuevo en ese sentimiento tan extraño que se llama amor.

Amaru Samanamú Zilbert

 

 

 

 

 

 

 

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