La vida es como un libro en blanco, en donde cada uno escribe a diario sus acontecimientos, unos días las palabras se escriben solas, salen disparadas como una ametralladora, capaces de romper esas paginas; otros días se escribe con una lentitud, con un esmero en describir el último detalle de lo vivido, ya que cuando uno escribe es como si volviera rememorar esas memorias.

Hay capítulos de nuestro libro donde no queremos entrar en detalles, el agobio nos desborda y no nos permite culminar las frases, el lápiz adquiere un movimiento tembloroso, a veces una que otra gota inunda el papel que genera un corte momentáneo, esas historias cuestan escribirlas, cada trazo son como un daga que corta ese corazón herido, ya sea por decepción, desilusión o desengaño.

Este libro que uno empieza a escribir, tiene un sinfín de páginas, es como un borrador donde se ve tachaduras, escrituras entrepuestas, correcciones continuas, notas, pie de paginas, que buscan corregir algún fragmento,este borrador permite esos cambios y aceptará todo lo que uno desee plasmar, el objetivo no es tener una mejor presentación sino en que al final del texto uno pueda sentirse satisfecho de lo que se escribió. Es ese corregir continuo lo que permitirá tener la versión actualizada, que nos hará sentirnos feliz por lo que estamos elaborando.

Ese manuscrito es personal y no permite copias, además no hay que ser un poeta, filólogo o escritor para redactarlo ya que solo es necesario tener ese empuje por querer iniciar y esa fortaleza que nos permita seguir escribiendo y nunca desfallecer en el intento de darle un sentido a lo que se escribe. Todo lo que se traza con esfuerzo, amor, sentimiento tendrá un futuro prometedor, que nos dará satisfacción plena y permitirá ser un ejemplo para otros libros que recién inician y necesitan nutrirse de las experiencias precedentes.

Es este simplismo de comparar la vida con un libro es lo que nos muestra que todo lo que uno escribe o traza de destino en su vida, puede ser corregido, o modificado, nada de lo que se plasmo como primera opción es eterno y puede modificarse; a su vez que muchas de las cosas que se escribe, en un momento, nos servirá como experiencia que en una etapa de nuestras vidas podemos releernos y darnos cuenta de cual fue nuestro error y remediarlo, o simplemente este releer nos permitirá volver a sentir esos recuerdos que uno vivió.

Como todo libro existen muchas paginas en blanco que esperan ser rellenadas, y que permitirán seguir plasmando vivencias e historias o una oportunidad de reescribir nuestra vida. Cada amanecer de un nuevo alba, es como esa página que se voltea, en donde se inicia una nueva historia y para nosotros es la oportunidad de seguir viviendo. Por ello debemos vivir cada momento de nuestra vida con la mayor felicidad porque la vida es una y por ello  ¡Vive la vida como si no existiera mañana, y es necesario vivir la vida, y no dejar que nuestra vida nos viva!.

Amaru Samanamú Zilbert

 

 

 

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