De repente mi corazón se detuvo; esa subida y bajada formando tu nombre se detuvo, el motor que me daba la vida dejo de bombear y paso a ser una línea recta que no tiene fin. Me encontraba vacío; que es de esa vida que aspire, esos sueños se esfumaron; pasando a ser solo imágenes borrosas, que se refugiaban en los recuerdos que mi mente almaceno, cuantas veces recorrí las vivencias contigo, los momentos que pasamos juntos, recuerdos lindos, discusiones y las peleas constantes que marcaron una etapa de mi vida parece que ahora parece que por fin encontró un punto final. No encuentro palabras para describir ese nuevo sentimiento que cubre mi ser. Pensamientos, sentimientos e imágenes se mezclan, creando un torbellino que inunda mi cerebro levantando todo a su paso.
Quisiera borrar toda tu existencia y dejar un lienzo blanco donde empiece a escribir otra historia; una en donde no aparezca tu persona y me vea frente a otra silueta que me cautive y me haga dibujar una sonrisa, expresión que deje de sentir hace un tiempo, que me parece imposible volver a sentirlo.

Pero pasan los días que parecen eterno, pero hay momento que un click en nuestro cuerpo nos dice que ese torbellino en nuestra mente, encuentra la calma, y todo empieza a coger su lugar, los recuerdos dejan de retumbar en el cerebro y pasan ahora a almacenarse en mi cerebro como experiencia vivida, ese recuerdo no esta cubierto por el manto de sentimiento, ya no genera malestar; solo es una simple vivencia.
Esos sentimientos que hundían mi pecho como si fuera un cuchillo afilado ahora dejan de hacer daño, y por fin logra cicatrizar, la hemorragia se detuvo. Esos sentimientos que tenían un nombre y apellido han muerto, ese amor-odio dejo de ser esa ambigüedad, ahora ya ese amor y odio dejaron de cubrir ese nombre y ahora son sentimientos vacíos en búsqueda de alguna posibilidad de cubrir otra huésped que en un momento hará una aparición como una luz que me guíe otro camino.
Es en ese momento que el corazón que parece que se detuvo vuelve a retomar la marcha, esa línea infinita que indicaba que estaba muerto en vida empieza a mostrar un movimiento frágil, que va aumentan con el paso del tiempo, pero ahí algo nuevo en estas líneas, y es que no forma un nombre, ahora solo es un simple movimiento zigzagueante. El motor ha vuelvo a reanudar su marcha con una mayor potencia.
Es una nueva vida que vuelve a despertar, el sol que se asoma en el alba para iluminar ese nuevo cuerpo que reclama una nueva oportunidad para amar y volver a sentir un nuevo cúmulo de nuevos sentimientos que permitan querer la vida y amarla por lo que es ¡Vida!.
La Vida y la muerte, son antagónicos, y cada uno de nosotros lucha por que lo segundo no se presente de forma anticipada, pero hay que recordar, que en materia de sentimientos, la muerte es solo metafórica, la vida y muerte se presentara de forma continua, y cada muerte será la oportunidad de volver a nacer , corrigiendo los errores que se cometió. En temas del amor hay segundas oportunidades, solo depende de nosotros darnos cuenta de esa nueva oportunidad que esta ante nuestros ojos.
Amaru Samanamú Zilbert

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