El niño sirio Omran Daqneesh ha acaparado las portadas de los diarios del mundo.¿ Pero que ha hecho el niño para merecer ese privilegio? ¿Habrá ganado algún premio o condecoración?. Aunque nos gustaría que ese sea el motivo, la realidad es distinta, es un niño de apenas 5 años que ha sido rescatado de un bombardeo en Alepo, Siria. Últimamente los niños de Siria solo acaparan portadas como muestra de la violencia interna que enfrenta este país que según un informe reciente de think tank Syrian Center for Policy Research a la fecha ha provocado 470 mil muertos ( la ONU sitúa el balance en 250 mil) y cerca de 11 millones se han visto obligados a emigrar dentro y fuera del país.
 
El video y la imagen de Omran dice mucho de la situación de los niños de Siria que para la Unicef es la población más afectada y desprotegida donde 8,4 millones de menores –más del 80% de la población infantil de Siria– se han visto afectados por el conflicto, incluyendo tanto a los que están dentro del país como a los que viven refugiados en países vecinos.
 
Omran en imágenes presenta la ropa rasgada, el cuerpo esta cubierto de polvo y los rasgos de heridas son visibles en su rostro y seguro en muchas partes del cuerpo. Aunque lo que sorprende del niño es que no llora, parece que esta acostumbrado a esos ataques continuos y lo toma con una total normalidad. Ha asumido que la guerra será parte de su vida y así como ahora le ha tocado a él, en un pasado es probable que haya presenciado ataques parecidos y en un futuro parece que seguirá siendo espectador de estas imágenes horrorosas.
El niño Omran tiene 5 años, mismo tiempo que la guerra civil que ha azotado el país. Sus padres al verlo nacer deben haber tenido una felicidad de tenerlo en sus brazos, pero igualmente un temor, porque vino al mundo en un momento convulso, donde su meta sera lograr que el niño pueda salvarse de una guerra donde ellos son posibles daños colaterales. La vida de Omar recae en los actores que deciden esta guerra ,y solo podrá empezar a soñar, cuando esta guerra termine.
 
En este ataque Omran parece que no presenta heridas profundas, pero las sicológicas han sido profundas, este niño nunca podrá tener recuerdos lindos que guardar en su memoria. Por ahora solo son recuerdos de horror y sangre. El ha tenido que comprobar en su corta vida, lo despiadados que son los humanos e irracionales.
Omran ha tenido que crecer demasiado pronto y antes de tiempo, y mientras dure la guerra, el confrontará un conflicto de adultos. En esta guerra le quito el derecho de asistir a su escuela, los parques, zonas de juego y lugares de culto, es riesgoso estar en la calle e innecesario.
 
Esta guerra se lleva consigo futuros profesionales, cuantos posibles médicos, contadores, deportistas, músicos, pintores o bailarines se han perdido. Por ahora lo más cercano a la escuela es la identificación de los colores, donde odian el rojo, ya que en vez de ser un color para pintar sus imágenes, será el color que le recuerde al niño ensangrentado, ese color paso a pintar su vida.
Esta es la generación de los niños que pudieron ser y no fueron. En esta guerra no hay espacio para ellos y solo son niños que lograran descansar de esta violencia cuando la muerte les arrebate esa juventud.
 
Por mi parte no puedo entender porque en este fuego cruzado se cobra estas victimas, niños que nacieron en medio de una guerra de la que son parte porque nacieron en esas tierras, pero no entienden ni el motivo ni la razón de ese conflicto. Pero ya la guerra los alcanzo y cobro su parte de crueldad. No paramos de observar imágenes de niños bajo escombros, mutilados o en los hombros de alguna persona; vidas que se ven a diario que desaparecen y se esfuman. Cada día que nos acostamos a descansar, otro niño dejara de existir y otro sueño se borro. Estos niños al igual que Omran, pasaron a conocer lo que es el dolor , lo que el sufrir, cambiaron esa cara de felicidad, por una cara de tristeza, ya no ríe, porque no tendrá por que reír, ahora solo llora, exacerbara el odio, porque uno no sabe a quien pierde en esta guerra.
Capaz Omran sobrevivió, pero no sabremos si perdió un familiar, un hermano pequeño a quien aconsejar o un hermano mayor , que lo aconsejaba. Podrá perder el sostén de su vida, una madre o un padre, que lo lleve a englobar la lista de los huérfanos. En estas guerras siempre los más débiles pierden ya que son los que derraman la sangre, pierden al ser querido y sus condiciones de vida se vuelven frágiles perdiendo su hogar, escuela y hospital. Para esa persona que lo pierde todo, no tendrá motivos para vivir. Aunque para los gobiernos esos daños no se contabiliza y solo lo reducen en cifras frías tales como muertos ,infraestructura dañada y como eso se traduce en más dinero para la recuperación.
 
Esta es un guerra que presenta cifras alarmantes de muertos y refugiados. Pero parece que los gobiernos siguen mirando a otro lado y se lavan las manos dejándolo como una guerra interna. La realidad es distinta, es una guerra que nació por intereses económicos y políticos tanto internos como externos, y son ellos los que deberán dar un alto al fuego. Si eso no sucede, no nos demos golpes al pecho y lloremos por Omran y pasado unos días nos olvidemos de él hasta que otro niño sirio preste su rostro para otro golpe de pecho.
Disculpa Omran por tener que mostrarte en esta imagen, tu nunca fuiste el culpable, los verdaderos culpables somos nosotros por llevarte a una guerra que te quito tu vida.
Amaru Samanamú Zilbert
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