Te abrí las puertas de mi vida

Y te cedi el asiento principal

ese que dirige el timón de mi destino

convirtiéndote en mi copiloto vital

 

Cuando te veo aceleras mi corazón,

Alterando mis cinco velocidades sin razón

Con solo escuchar tu voz, activas mi motor

encendiendo la chispa de mi amor

 

La autopista de mi vida necesita dirección

tu mirada ofrecerá su orientación

me auxiliará y hará el viaje placentero

y ante neblina, tu luz iluminará mi sendero

 

Miro el retrovisor y dejo atrás un pasado

paisajes recorridos, pasajeros temporales

pero manteniendo los protagonistas principales

que reclaman su momento asignado

 

Mi tanque esta lleno de esperanza

no tiene miedo a nuevas experiencias

tampoco se preocupa de la tardanza

solo le importa atesorar vivencias

 

Amaru Samanamú Zilbert

Anuncios