Me pare frente a ella, como condenado a muerte
Tu eres ese emperador romano que tiene mi vida en sus manos
Miro a tus ojos y no encuentro pena menos absolución
Yo te saludo y pronuncio Los que van a morir te saludan
Tu con cara de aceptación das inicio a la confrontación

Inicio la batalla en este coliseo, donde yo era el protagonista
El público eufórico miraba como enfrentaba a mi nueva situación
Unos gritaban, otros criticaban y señalaban a este condenado
que se enfrentaba a sus temores y a sus recuerdos buscando solución

Mis recuerdos se presentaban en atrevidos gladiadores
que me dañan con el afán de sucumbir a los perseguidores
esquivo sus embates y pongo a salvaguarda el corazón
que es el principal perjudicado en la situación

Mis miedos se transforman en leones
que se abalanzan a su nueva presa
Buscan arrancarme el corazón
olvidándose que ya se encuentra presa
y su carcelero es el emperador

Mi cuerpo maltrecho muestra gestos de agotamiento
mi corazón ensangrentado ya perdió su protección
las ganas de luchar se desvanecen
ya no me queda más que pedir perdón
a ese emperador que es dueño de mi corazón

El emperador mira como ese ser antes querido se desvanece
El público eufórico espera el final de este condenado
no pide perdón y solo quiere otro ser destrozado
El emperador tiene dudas en su decisión
El corazón quiere perdonar otra vez al acusado
La razón quiere oír a ese publico emocionado

Es el momento de decidir la vida del condenado
El que inicio el juego deberá tomar esa decisión
Se observa a lo lejos un pulgar levantado
El público mira en su emperador un ser con compasión
El condenado mira que en su emperador aun existe esa pasión
que los llevo a esta enfrentamiento

Amaru Samanamú Zilbert

Anuncios