Alfonso está en la línea de partida en la espera que suene el disparo que inicia la carrera. Tiene miedo de no escuchar el disparo ya que la euforia del público se hace presente generando confusión. Pero unos segundos antes se escucha por megafonía pidiendo silencio en la grada, aunque Alfonso había cerrado los ojos para lograr concentrarse. Se escucha el disparo y el corredor inicia su carrera acompañado por ese público extasiado que los alienta.

Aunque Alfonso se ha preparado se ha dado cuenta que no ha sido lo suficiente, mira que ha sido de los últimos en partir. Mira al frente y mira los 11 corredores donde se destacan 3 que están compitiendo por el primer lugar, esos jóvenes buscarán cruzar la meta que les permita la gloria y el reconocimiento de ese público que reclama su campeón.

La vuelta son los 400 metros planos, aunque ya a los 100 metros se nota que no hay posibilidades de lograr su objetivo, solo buscará su mejor registro y evitar no quedar de último. Ese último deseo se puede cumplir porque en unos 20 metros ve a un corredor cojeando, pero se resiste a renunciar. Ese corredor se llama Julián que al verlo acelera el paso, no le importa estar lesionado, el solo quiere no ser último. Alfonso lo mira con tristeza porque solo le importa llegar a la meta en detrimento de su salud. Ya van 150 metros y Alfonso le dice a Julián que no se preocupe y que se agarre a él para evitar hacer presión en ese pie ya lesionado. Julián no entiende, pero ve sinceridad en sus ojos.

 

Esa acción genera en el público distraiga su mirada en esa acción ya que no solo mira a los competidores que van ya a 100 metros de la meta sino en esos dos corredores que van corriendo abrazados, sin importarles la victoria sino en lograr su objetivo que es esa meta que lo harán en el momento necesario. Están ya en medio de la carrera y miran a un corredor que ha sido descalificado por pasarse de carril. El joven se llama Raúl que con lágrimas en ojos ve esfumarse su sueño de lograr su victoria. Aunque se encuentra estático mirando al vacío, algo le saca de su letargo y es observar a Julián y Alfonso acercarse abrazados. El pasa de la sorpresa a la euforia y corre a su rescate y mira esos dos jóvenes su imagen de no rendirse y de llegar a esa meta que es su objetivo.

Raúl se ofrece reemplazar a Alfonso y así carga sobre su hombro a Julián. Los tres juntos deciden seguir la carrera.

Esta acción opaca la victoria de los tres corredores que compiten el primer, segundo y tercer lugar

El público se ha quedado expectante esperando la llegada de esos tres corredores y no de los tres primeros que miran como su victoria les fue robada por los finalistas.

Las cámaras se han dirigido a grabar los pasos de los tres y el corredor del primer lugar ha tenido que aparcar su festejo ya que no hay cámaras que lo enfoquen y ha pasado a ser ese espectador de esta carrera inusual. Pasaron 5 minutos y recién los tres corredores cruzan la línea de meta juntos, ninguno ha sido último serán el corredor 10 o el 12 depende como lo vean. El público se ha mostrado eufórico para estos campeones, han sido para ellos los ganadores de esta carrera. El verdadero ganador al mirar la lucha de estos corredores corre a su rescate llevándole el trofeo de su victoria y les sede su trofeo declarándolos como los verdaderos campeones de la carrera.

Esta pequeña reseña de la carrera solo es un consejo a los que miramos solo la meta en nuestra vida y buscamos en alcanzarnos con la mayor rapidez posible.

La vida es esa carrera, los primeros en llegar recibirán la condecoración, pero no podemos dejar de competir y lograr nuestros objetivos, en el caso particular de Alfonso el observo que no tuvo la preparación adecuada, pero le genero la curiosidad de prepararse en otra próxima carrera con mayores capacidades. En el caso de Julián nos muestra que, aunque uno esté pasando por un mal momento no podemos desfallecer en nuestros intentos, así como que no hay que sacrificar la salud por llegar a la meta anticipadamente. Y en el caso de Raúl nos muestra que, aunque cometamos un error no podemos rendirnos y tenemos la oportunidad de re-encausar nuestro camino.

Los tres jóvenes nos enseñaron que la unión hace la fuerza y los objetivos en equipo permite que entre los participantes cada uno se retro-alimente del otro, la acción de Alfonso a Julián le permitió que no maltratara esa pierna lastimada y a Alfonso ese esmero en continuar le mostró la necesidad de mejorar su estado físico para llegar a la meta y no abandonar. La acción de ambos permitió que Raúl logre fortalecer su autoestima y tener ansias de seguir participando.

Observamos que el campeón de la carrera logro su victoria, pero se sintió solo al no tener con quien festejar el triunfo.

También aprendimos que los últimos no son los perdedores, ya que solo con lograr nuestro objetivo tendremos a ese público, que será nuestros amigos y familiares quienes nos festejaran por los logros y nos alentaran para que logremos nuestros objetivos. La vida es una competencia no de velocidad sino de resistencia y perseverancia.

No tengamos miedo a correr nuestro propio camino, no dejemos de lado amistades por lograr llegar a la meta final ya que las victorias se festejan mejor en grupo. Nunca olvidemos de dar la mano al necesitado y no debemos esperar que nos lo pidan, debemos ser capaces de ofrecerlo primando muestra humanidad sobre todas las cosas.

Esta carrera finalmente lo iniciaremos en el año 0 y puede que lo terminemos en el año 20 o en el año 70 pero es el disfrutar la carrera lo que nos permitirá sentirnos realizados. Y si esta meta se consigue, a seguir por otra carrera que no podemos dejar de competir, pero no hablo de competencia con otro sino con nosotros mismos que nos permita ser mejor persona.

Amaru Samanamú Zilbert

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